PABELLÓN DE ARTEAGA, AGS.- Los cuerpos de un hombre y una mujer, aparentemente ejecutados y calcinados, fueron localizados en un rancho en el municipio de Pabellón de Arteaga.
Los cadáveres, aparentemente, ya se encontraban en estado de descomposición e incluso se dijo que podrían ser ya osamentas.
El macabro hallazgo tuvo lugar el sábado 19 de octubre, minutos antes de las ocho de la noche, en el rancho Las Huertas, ubicado sobre la carretera estatal 90, a la altura del kilómetro 3+500, en el citado municipio pabellonense.
Un joven de 18 años de edad, habitante de dicho rancho, realizaba algunas actividades cuando en determinado momento, entre la maleza, descubrió los restos de dos personas, por lo que se asustó y fue avisarle a su mamá, de 41 años.
Ella, por su parte, dio parte a los servicios de emergencia, trasladándose al rancho oficiales de las Policías Estatal y Municipal de Pabellón de Arteaga y hasta de Rincón de Romos.
Al llegar, el joven los condujo hasta el sitio donde se hallaban los cuerpos, por lo que los uniformados, al tenerlos a la vista, confirmaron que se trataba de un hombre y una mujer y que se hallaban en estado de putrefacción.
A simple vista, aparentaban que habían sido calcinados.
Entre la maleza observaron un cráneo y huesos así como un par de tenis en color blanco, y se percataron que la otra víctima estaba envuelta en una sábana.
Incluso, a un lado de los restos detectaron una llave con una memoria.
Ante esto, los elementos de Seguridad Pública procedieron a acordonar el área para cuidar el escenario del hallazgo y notificaron del hallazgo a la Fiscalía General del Estado.
Por lo anterior, al rancho se dirigieron agentes de la Policía Ministerial para realizar las primeras investigaciones del caso, entrevistando tanto al joven que encontró los cuerpos como a su mamá para conocer su versión de los hechos.
También acudieron elementos de la Dirección General de Investigación Pericial, que realizaron las diligencias correspondientes, entre ellas el levantamiento de algunos indicios, para finalmente trasladar los cuerpos al Servicio Médico Forense a fin de practicarles algunos estudios y determinar las causas y el tiempo de muerte, así como para tratar de identificar a las víctimas.
