- ¿Qué corona tienen? “María Mezcal” operaba a las 4 a.m., presuntamente fuera del horario permitido por el Municipio
AGUASCALIENTES, AGS.- La madrugada del viernes 19 de junio se registró una movilización policial en el antro con razón social “María Mezcal” luego de que tres elementos de la Guardia Nacional, presuntamente alcoholizados y portando sus armas de fuego de cargo, protagonizaran un altercado al interior del establecimiento.
El hecho generó preocupación tanto por la conducta de los servidores públicos como por el horario en que el negocio seguía operando.
Los guardias nacionales involucrados en el evento fueron identificados como Antonio “N”, Isaac “N” y Graciela “N”, todos ellos elementos activos de la corporación.
De acuerdo con reportes recabados, los tres consumían bebidas embriagantes cuando se suscitó una discusión con meseros y personal del lugar.
Durante el intercambio hubo manotazos y, según versiones del personal, los elementos federales sacaron sus armas de cargo, acción que fue interpretada como intimidatoria.
Ante el riesgo, la seguridad privada del centro comercial intervino y solicitó apoyo de autoridades locales.
Al sitio arribaron elementos de la Policía Municipal de Aguascalientes, quienes desarmaron a los tres oficiales debido al riesgo que representaba su estado y los trasladaron ante el juez cívico.
Tras el pago de la multa correspondiente por la falta administrativa, trascendió que sus armas de cargo les fueron devueltas.
El cuestionamiento es ¿por qué el antro seguía funcionando a las 4:00 a.m.?
Más allá del comportamiento de los elementos federales, el punto central del debate público recae en la operación del antro “María Mezcal”.
El establecimiento se encontraba abierto alrededor de las 4:00 de la mañana, presuntamente fuera del horario permitido por el reglamento municipal, según versiones recabadas en el lugar.
Este hecho contrasta con declaraciones recientes del alcalde Leo Montañez, quien había asegurado que ya no se permitiría que antros y bares de la ciudad operaran a altas horas de la madrugada, con el fin de reforzar el orden y la seguridad.
Si la norma es clara y se supone aplicable para todos, surge la duda sobre qué omisiones o criterios administrativos permitieron que el establecimiento continuara operando sin clausura, incluso tras un incidente que requirió la intervención de policías municipales.
La ciudadanía y el gremio nocturno esperan una postura de la Dirección de Reglamentos Municipales, instancia que deberá aclarar por qué el negocio operaba a esa hora y si existió alguna excepción, criterio especial o falta de supervisión que explique la ausencia de sellos de clausura.
