ZACATECAS, ZAC.- Ignacio Aurelio Salazar Flores y José Ángel Hernández Vélez, ambos ingenieros de profesión, forman parte del grupo de 10 trabajadores mineros que fueron arrancados de su campamento por un comando armado en el municipio de Concordia, en Sinaloa.

La tragedia tiene un eco particular en el municipio de Cañitas de Felipe Pescador, de donde es originario uno de los jóvenes profesionistas.

Según los reportes, la madrugada del viernes 23 de enero, un grupo delictivo irrumpió en «La Clementina», un complejo habitacional en la comunidad de Pánuco, donde la empresa canadiense Vizsla Silver Corp alojaba a su personal.

La Fiscalía de Justicia del Estado de Sinaloa informó que se llevaron a cabo varios cateos en la zona de la sierra de Concordia, Sinaloa, y que localizaron indicios relevantes, entre ellos objetos personales y un gafete de identificación.

Los trabajadores son originarios de Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Durango y Sinaloa.

La Fiscalía de Sinaloa cuenta con 3 denuncias formales por las desapariciones y otras más fueron interpuestas en otros estados como Chihuahua y Zacatecas, con quienes esa entidad ya mantiene coordinación interinstitucional.

Noticiero El Circo