- La comunidad exige acciones inmediatas tras la agresión sufrida por niñas y una joven de 23 años
- La captura del joven reavivó la preocupación vecinal por la seguridad en el residencial, mientras autoridades continúan las investigaciones y refuerzan el acompañamiento a las víctimas
AGUASCALIENTES, AGS.- Una salida cotidiana terminó en un episodio de violencia que mantiene consternada a una comunidad ubicada al sur de la ciudad capital.
Una madre de familia denunció que sus hijas y sobrinas, cuatro de ellas menores de edad, fueron agredidas física y sexualmente por un individuo que, según testigos, presentaba un comportamiento errático y signos de intoxicación.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 horas del sábado 31 de enero, cuando cinco jóvenes, una mujer de 23 años y cuatro menores de 15, 9, 8 y 7 años, salieron con permiso familiar hacia una tienda de conveniencia cercana.
El recorrido era habitual y considerado seguro por la familia.
La tranquilidad se rompió cuando la menor de 8 años regresó corriendo a su domicilio pidiendo auxilio y advirtiendo que un hombre las estaba siguiendo y molestando.
Al salir para auxiliarlas, la madre encontró a un sujeto que había derribado a la menor de 9 años, golpeándole la cabeza contra el pavimento.
En el intento de defenderla, la joven de 23 años fue víctima de tocamientos y agresiones de índole sexual.
La adolescente de 15 años también sufrió ataques similares al intervenir.
De acuerdo con el testimonio, el agresor comenzó a desvestirse y a emitir frases incoherentes, lo que reforzó la sospecha de que se encontraba bajo el influjo de sustancias psicoactivas.
El incidente escaló cuando el individuo intentó ingresar por la fuerza al domicilio de una de las menores.
Vecinos y familiares lograron detenerlo tras un forcejeo, señalando que mostraba una fuerza fuera de lo común y no cedía pese a los intentos por detenerlo.
Un residente del fraccionamiento lo identificó como estudiante de una universidad privada, quien habita en uno de los cotos del mismo residencial.
Según relató, el presunto agresor había sido invitado por un amigo que también vive en otro coto del mismo complejo habitacional, con quien convivió antes de los hechos.
De acuerdo con ese testimonio, ambos habían consumido alcohol y marihuana.
Elementos de seguridad privada, así como policías municipales y estatales arribaron al lugar y aseguraron al individuo, quien fue trasladado ante la autoridad competente.
La joven, de 23 años, acompañada por personal de la Policía Rosa, acudió al Centro de Justicia para Mujeres para interponer la denuncia correspondiente.
El caso fue clasificado preliminarmente como abuso sexual, mientras continúan las investigaciones.
El hecho generó preocupación entre los residentes de la zona, quienes demandaron reforzar la vigilancia y garantizar condiciones de seguridad para niñas, niños y adolescentes.
Las autoridades mantienen abierto el proceso legal y se esperaba la definición de las medidas cautelares contra el detenido.
