• Le destrozaron la cabeza con armas de fuego largas; era líder de una célula criminal dedicada a la venta de drogas y a llevar a cabo “levantones”

AGUASCALIENTES, AGS.- “El Carlitos”, señalado como líder de una célula criminal que opera en Aguascalientes dedicada a la venta de drogas y a llevar a cabo “levantones”, fue ejecutado a balazos con rifles de asalto AR-15 a unos metros de su domicilio en el fraccionamiento Ojocaliente I y en presencia de su hijo de 8 años de edad.

El delincuente, que contaba con varias detenciones por varios ilícitos pero principalmente por delitos contra la salud, terminó con el cráneo destrozado ya que habría recibido tres balazos del arma de fuego larga.

Los sicarios huyeron en una camioneta y no fueron detenidos por las autoridades que intervinieron en los hechos.

“El Carlitos” fue identificado como Carlos César Aguilar Lara, contaba con 33 años de edad y vivió en la calle Pocitos del mencionado fraccionamiento Ojocaliente I.

Una de sus detenciones fue en el mes de junio del 2015 en el fraccionamiento El Cóbano, donde anteriormente vivía, por agentes de la Policía Ministerial, que le aseguraron 407.8 gramos de marihuana.

Desde ese entonces había sido señalado como jefe de una célula de distribución de drogas (marihuana, “crystal” y cocaína) en el oriente de la ciudad.

“El Carlitos” fue enviado al CERESO Aguascalientes y consignado ante un juez penal, pero posteriormente salió libre y continuó con sus actividades delictivas.

Su ejecución ocurrió este jueves, alrededor de las 00:30 horas, en la citada calle Pocitos, metros antes del cruce con Salto de los Salado, en el Ojocaliente I.

Carlos César llegó a su casa a bordo de una camioneta Jeep Liberty, en color gris y con placas de circulación ADP-183-B de esta ciudad, acompañado de su hijo de 8 años de edad.

“El Carlitos” enfiló el vehículo en reversa para meterlo en la cochera de su domicilio y su hijo descendió para abrir el portón.

Sin embargo, justo en esos momentos habría recibido una llamada telefónica en su celular, por lo que contestó.

Enseguida, le comentó a su hijo “…ahorita regreso, espérame tantito…”, tras de lo cual descendió de la camioneta y comenzó a caminar hacia la calle Salto de los Salado, aparentemente para encontrarse con el que le llamó por teléfono.

No obstante, al ir caminando repentinamente comenzó a ser agredido por los sicarios con rifles de asalto AR-15, calibre .223, que le dispararon en varias ocasiones.

Trascendió que al menos tres de los proyectiles hicieron blanco en la cabeza de Carlos César y se la destrozaron, por lo que cayó al piso y murió al instante, quedando a unos 20 metros de distancia de su camioneta.

Logrado su cometido, los agresores abordaron una camioneta Windstar, en color arena, y se dieron a la fuga a toda velocidad.

El niño comenzó a llorar al ver la agresión a su papá, por lo que otros familiares, al escuchar los disparos y el llanto del menor de edad, salieron del domicilio y vieron a Carlos César tirado a mitad de la calle, por lo que dieron aviso a los servicios de emergencia.

De inmediato se trasladaron al lugar oficiales de las Policías Municipal y Estatal, que confirmaron la muerte del agredido y acordonaron la zona, ya que, además, localizaron alrededor de 20 casquillos percutidos calibre .223 para arma de fuego larga AR-15.

Los uniformados rastrearon la zona en busca de los sicarios, pero no los localizaron.

Posteriormente arribaron agentes del Grupo Homicidios de la Policía de Investigación para iniciar las pesquisas correspondientes, logrando establecer que “El Carlitos” era identificado como líder de una célula delictiva dedicada a la venta de drogas y a llevar a cabo “levantones”.

Finalmente arribaron elementos de la Dirección General de Investigación Pericial, que levantaron todos los indicios y trasladaron el cuerpo del ejecutado al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia de ley.

Noticiero El Circo