AGUASCALIENTES, AGS.- Aguascalientes amaneció indignado: un video grabado por las cámaras de seguridad de la lonchería La Cachimba, ubicada en la salida a San Luis Potosí, frente al motel Pedra, exhibió lo que muchos ya califican como un uso descarado de una patrulla municipal para fines personales.
En las imágenes, ya virales en redes, se observa la unidad oficial estacionada sin aparente motivo.
Segundos después, el oficial abre la puerta y permite que una mujer suba al asiento del copiloto.
No hay prisa, no hay emergencia, no hay sirena.
Simplemente arrancan y se retiran como si se tratara de un servicio ejecutivo.
SIN REPORTE, SIN AUXILIO, SIN EXPLICACIÓN
Lo que más ha encendido la indignación es que no existe registro oficial que justifique el traslado.
No hay llamada al 911.
No hay operativo.
No hay código rojo.
La pregunta que hoy recorre calles y redes es inevitable:
¿Desde cuándo las patrullas municipales ofrecen servicio de transporte puerta a puerta?
¿RECURSOS PÚBLICOS PARA PASEOS PRIVADOS?
Mientras ciudadanos denuncian robos, asaltos y falta de vigilancia en colonias conflictivas, una unidad oficial aparece presuntamente “echando ride” con gasolina pagada por todos.
El escándalo ya alcanzó al secretario de Seguridad Pública Municipal, Gonzalo Pérez Zúñiga, a quien usuarios señalan por la aparente falta de control interno.
“Mientras el secretario descansa, sus elementos se rifan en la ruleteada”, ironizan comentarios que se multiplican en redes.
UN SILENCIO QUE LEVANTA MÁS SOSPECHAS
Hasta ahora, ninguna autoridad ha dado una explicación pública.
Ese silencio, dicen ciudadanos, huele a encubrimiento.
¿Fue un favor personal?
¿Un abuso de poder?
¿Una práctica normalizada que por fin quedó grabada?
Lo único claro es que la imagen de la corporación vuelve a quedar bajo la lupa.
Esta vez la torreta no ilumina justicia, sino polémica.
