- Delincuentes operaron en Valle del Campestre y Lomas de la Cantera sin ser detectados
- Fiscalía admite avances, pero los robos evidencian el pobre desempeño de la seguridad pública
AGUASCALIENTES, AGS.- Tres residencias fueron el blanco de la banda que desde hace una semana viene operando en la ciudad capital, ejecutando golpes quirúrgicos en zonas residenciales de alto perfil y dejando nuevamente en evidencia las fallas del sistema de seguridad pública.
Dos de los domicilios afectados se ubican en el fraccionamiento Valle del Campestre, en la ‘zona dorada’, mientras que el tercero se localiza al sur de la ciudad, en Lomas de la Cantera.
Los delincuentes lograron desactivar los sistemas de alarma de las viviendas, presuntamente utilizando un escáner para inhibir los sensores y permitir el ingreso sin activar alertas, demostrando que operan con equipo especializado y que las autoridades, una vez más, fueron rebasadas.
A diferencia de hechos recientes, esta vez no ingresaron a cotos privados, sino a residencias fuera de áreas cerradas, ampliando su rango de acción y evidenciando que la vigilancia preventiva es insuficiente.
De acuerdo con las primeras indagatorias, los delincuentes habrían utilizado un vehículo Volkswagen Tiguan, en color blanco, para desplazarse entre los puntos atacados y perpetrar los tres robos sin ser detectados por patrullajes ni cámaras urbanas.
Una fuente de la Fiscalía General del Estado confirmó que el botín obtenido fluctúa entre los 250 mil y 300 mil pesos, entre dinero en efectivo y joyas.
La misma fuente aseguró que este grupo de delincuentes ya fue identificado por las autoridades, descartando que se trate de extranjeros, y adelantó que las investigaciones presentan un avance significativo, aunque los hechos exhiben el pobre trabajo de prevención y reacción policial.
El primer robo se registró el 23 de agosto, cuando Fabricio “N” reportó al 911 que arribó a las 19:15 horas a su domicilio ubicado en la calle Arboledas número 220, casi esquina con San Juan de los Lagos, en Valle del Campestre.
Al ingresar encontró la casa completamente desordenada y confirmó que se habían metido a robar.
Hasta ese momento sólo detectó la ausencia del sistema de videovigilancia y el control del portón, sin identificar otros faltantes inmediatos.
Minutos después, a las 19:30 horas, el servicio de emergencias recibió el reporte de Horacio “N”, quien llegó a su residencia en la calle Trigales número 111, esquina con Monte Everest, también en Valle del Campestre.
El afectado narró que encontró su domicilio revuelto y con la chapa forzada.
Decidió no ingresar para evitar contaminar la escena del hecho, confirmando que los amantes de lo ajeno habían irrumpido en su vivienda y que el daño era evidente desde el exterior.
La facilidad con la que los delincuentes actuaron en dos residencias contiguas volvió a exhibir la falta de patrullaje efectivo en la zona.
Finalmente, alrededor de las 21:30 horas, los delincuentes se desplazaron al sur de la ciudad, donde asestaron un tercer golpe en una casa habitación ubicada en Lomas de la Cantera.
En este domicilio lograron hacerse de diversos objetos de valor, cerrando así una jornada de tres robos consecutivos en distintos puntos de la capital, todos ejecutados con el mismo patrón de operación y sin que ninguna corporación detectara movimientos sospechosos.
Personal de la Fiscalía General del Estado y elementos de la Agencia de Investigación Criminal se dieron a la tarea de recopilar imágenes de cámaras de videovigilancia de residencias cercanas para establecer la ruta de escape utilizada por los delincuentes.
Peritos del Instituto de Ciencias Forenses realizaron las diligencias correspondientes para recolectar huellas dactilares y otros indicios que permitan robustecer la carpeta de investigación.
Aunque la autoridad asegura tener identificada a la banda y promete resultados en breve, los hechos del domingo volvieron a exhibir la fragilidad del sistema de seguridad y la incapacidad de prevenir robos de alto impacto en zonas residenciales.
