Por: Georgina García Lucio
AGUASCALIENTES, AGS.- El que los hijos se encuentren confinados en casa no significa que estén más seguros, pues desafortunadamente la violencia y la inseguridad se trasladaron a la vía digital, poniendo en riesgo a los menores que no tienen la supervisión de un adulto en el uso de las tecnologías.
La contingencia sanitaria obligó a trasladar nuestras actividades de manera repentina a la vía digital, llevando más tiempo entre pantallas y a una sobreexposición de información que está afectando a los adultos, pero también a la seguridad de los menores de edad, indicó Haydeé Quijano, líder de Comunicación en Social TIC y parte de la colectiva Ciberseguras.
Estamos normalizando subir fotografías en las redes sociales de todas nuestras actividades y se está ofreciendo información sensible que pudiera poner en riesgo a los infantes, explicó la activista.
“Ahorita como estamos en casa, los contenidos son sobre mí y lo que hay alrededor”, al detallar que en las fotografías se muestra desde la ubicación o interior de las viviendas, lo que los expone y los hace vulnerables.
Durante entrevista realizada en el espacio radiofónico SIPINNA Contigo y que conduce la directora de la institución, Adriana Jurado Valadez, también se abordó el compromiso que deben de tener los padres de familia para otorgar redes de apoyo y confianza a los niños, niñas y adolescentes en caso de sentirse en riesgo o incómodos con alguna publicación, pero sobre todo se les invitó a conocer las herramientas con las que cuentan los dispositivos para configurar la privacidad y decidir qué contenidos y a quién se le va a proporcionar la información que se está publicando en redes sociales.
En este sentido, se hizo un llamado a los adultos para que sean ellos quienes se abstengan de subir fotografías o videos de menores de edad sin su consentimiento, pues nadie tiene derecho a subir información sin la aprobación del otro, así sea un menor de edad.
Finalmente, Haydeé Quijano destacó la importancia de hacer partícipes a los menores de edad preguntando cómo se sienten con la información a la que están expuestos, identificar el impacto y a partir de ahí lograr una relación más provechosa con la tecnología.
