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¡Sicarios ejecutaron a balazos a comandante de la Policía Municipal de Cosío!

¡Sicarios ejecutaron a balazos a comandante de la Policía Municipal de Cosío!
  • Lo atacaron mientras dormía con su hija y su esposa, a la que le dieron un tiro en una pierna

COSIO, AGS.- Un comandante de la Policía Municipal de Cosío fue ejecutado a balazos en el interior de su domicilio en este Ayuntamiento la madrugada del martes 31 de marzo, mientras se encontraba durmiendo con su esposa, que recibió un tiro en una pierna, y su pequeña hija de 3 años de edad, que milagrosamente salió ilesa del atentado.

Los sicarios escaparon a bordo de un vehículo mientras que la fémina, con su hija en brazos y arrastrándose, salió de la finca para ir a pedirle ayuda a un vecino, que alertó a las autoridades.

Policías y efectivos del Ejército Mexicano se trasladaron al lugar de los hechos y desplegaron un intenso operativo en busca de los asesinos, pero no lograron localizarlos.

El comandante ejecutado fue identificado como Gualberto Esparza Adame, de 27 años de edad.

Tenía entre 7 y 8 años de haber ingresado a la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Cosío y en la actualidad era reconocido por llevar una lucha constante contra los vendedores de drogas que operaban en el Municipio, que podría ser uno de los móviles de su ejecución.

Su esposa es María Guadalupe Méndez, de 21 años, que sufrió una fractura de tibia y peroné de la pierna derecha y tuvo que ser internada en el Hospital General de Rincón de Romos.

Los hechos tuvieron lugar alrededor de las tres de la madrugada en el domicilio del comandante Esparza Adame, ubicado en una terracería conocida como Castorena, en pleno monte y a varios metros de distancia de la carretera 45 Norte.

La finca aún se hallaba en obra negra debido a que el policía municipal había comenzado a construirla hacía un mes atrás, por lo que no contaba con barandal, ni puertas ni ventanas.

En el exterior tenía estacionada su camioneta, una Toyota, color negro, con placas de circulación de Zacatecas.

A la hora mencionada llegaron cuatro sujetos a bordo de un automóvil, del que descendieron tres, ya que el otro se quedó al volante con el motor encendido.

Uno de los tipos que bajaron se quedó en la entrada a la vivienda y los otros dos accedieron a ella tras derribar una estructura de resortes de un colchón que servía como puerta de entrada.

Los dos tipos portaban armas de fuego, una calibre .45 y la otra 7.62×39 (de “cuerno de chivo”) y al llegar a la habitación donde dormían el comandante, su esposa y su pequeña hija, abrieron fuego en su contra.

Al parecer, el comandante Esparza Adame recibió cinco balazos, que acabaron con su vida de manera instantánea, mientras que su cónyuge recibió uno en la pierna derecha y sufrió así la fractura.

Tras el ataque, los dos sicarios salieron de la casa y junto con el que los aguardaba en la entrada abordaron la unidad de motor y escaparon a toda velocidad.

Con los disparos, la niña despertó y comenzó a llorar al ver que habían asesinado a su papá, por lo que María Guadalupe la tomó en brazos y salió arrastrándose de la vivienda, recorriendo alrededor de 150 metros para llegar a la casa de uno de sus vecinos, a quien le pidió ayuda informándole que acababan de ejecutar a su esposo.

En el trayecto, la fémina dejó rastros de sangre sobre la tierra.

El vecino llamó a los servicios de emergencia para reportar los hechos y al lugar acudieron de inmediato policías preventivos de Cosío y estatales, así como elementos del Ejército Mexicano, además de paramédicos del ISSEA, que confirmaron la muerte del comandante y a la esposa le brindaron los primeros auxilios para luego llevarla a recibir atención al nosocomio rinconense.

La niña se quedó con el vecino, que posteriormente se trasladó al domicilio de los papás del comandante para enterarlos de lo sucedido, por lo que éstos se dirigieron a su casa y les confirmaron la tragedia.

Poco después hicieron acto de presencia las autoridades ministeriales, que se encargaron de realizar las diligencias correspondientes, entre ellas la recolección de evidencias y trasladar el cuerpo del finado al Servicio Médico Forense para la práctica de la autopsia de ley.

A la par, se desplegó un operativo en la zona en busca de los sicarios responsables de la ejecución, pero no fueron localizados.

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